• English
  • Français
  • Italiano
  • Español

Quién soy yo

Ya de pequeña me encantaban los animales. Mi madre me decía a menudo que si me hubiera encontrado frente a un león, el animal me hubiera devorada viva, ya que me hubiera acercado a él con toda la confianza.

Durante mi infancia, mimé a mi cobaya, a mis pececillos rojos, a mis tortugas de agua, a mis gatos, a mis perros, domestiqué caracoles, salvé a decenas de ciervas y corzos a los que apuntaba mi padre con un arma durante sus salidas de caza.

Adulta, a veces me ha pasado de ir muy despacio por la autopista, desviarme más de 10 km para encontrar un lugar con hierba y seguro para que un pobre saltamontes (¡¡sí, sií!!) que tenía en mi parabrisas ¡pudiera encontrar un remanso de paz!

Todo esto para decirte que me gustan los animales, sean cuales sean. Y que sobre todo, los respeto.

Soy una persona sensible. Eso me convierte en vulnerable, pero representa también una gran oportunidad: estoy en condiciones de percibir de manera intensa a la gente y el mundo que me rodea y tengo el placer de disponer de una gran intuición.

0002 Resizè

¿Por qué la comunicación animal? En realidad, no sabía ni que existía.

Fue una de mis amigas la que me aconsejó recurrir a ello cuando nuestro gato Valdo, que hasta entonces había sido totalmente pulcro, había empezado a orinar regularmente en nuestra cama.

Por supuesto, hubiera podido castigarlo diciéndome que se trataba de celos o incluso de “venganza” porque nos habíamos marchado una semana sin él. Sin embargo, rechazaba esta explicación demasiado simplista a mi parecer.

La intérprete animal, tras haberme descrito de manera muy exacta cómo se comportaba Valdo conmigo (una descripción totalmente increíble por su veracidad), me había explicado que orinaba de este modo porque buscaba desesperadamente su lugar. ¡Bingo! ¡El efecto espejo! Estaba en ese momento de mi vida en el que yo ya no sabía qué hacer. Desde hacía meses, palpaba las energías sutiles y tenía la impresión de volver a nacer, simplemente. Claro que tenía miedo. Imagínate hasta qué punto puede ser difícil trabajar en el campo del marketing para multinacionales desde años y, un día, percibir claramente que naciste para algo tan… diferente.

La intérprete animal me había también transmitido el siguiente mensaje de nuestro dulce Valdo: “Tienes una energía increíble. Tienes que confiar en ti misma. No dudes y avanza en este ámbito”.

Posteriormente, algo dentro de mí no dejaba de repetirme que debía seguir una formación en comunicación animal. Encontraba el ámbito interesante, aunque no me sentía muy emocionada con ello.

Sin embargo, escuché a “Jiminy Cricket” y decidí seguir dicha formación. Así es como empecé a vivir plenamente experiencias tan fabulosas y tan enriquecedoras.

Obviamente, encuentro algunos detractores, comenzando por algunos miembros de mi familia. Pero no importa. Prosigo mi camino. Y ahora estoy feliz, tan feliz de hacerlo. Porque soy simplemente lo que quiero ser.

Si leíste hasta aquí significa que una parte de ti tiende a creer, quizá.

Y deseo darte las gracias. Gracias por concederme desde ya tu confianza.

>